Adiós a los problemas de refracción

La cirugía refractiva, para la corrección de problemas de refracción (miopía, hipermetropía y astigmatismo), ha experimentado un importante desarrollo últimamente

La cirugía refractiva, para la corrección de problemas de refracción (miopía, hipermetropía y astigmatismo), ha experimentado un importante desarrollo en los últimos años, gracias a los avances médicos y tecnológicos y a la creciente experiencia de una cirugía cuya técnica más extendida, el Lasik, acaba de cumplir 20 años. Desde entonces, el abanico de opciones quirúrgicas para corregir defectos refractivos se ha desplegado de forma considerable.

Para optar por una u otra es importante realizar un buen análisis del ojo, ya que el 80% del éxito de la cirugía dependerá de un buen diagnóstico y una correcta indicación.

Actualmente, la mayor parte de la cirugía refractiva se realiza con láser Excimer para remodelar la córnea, eliminando finísimas capas con un haz de luz ultravioleta frío que no daña los tejidos. Cerca de la mitad de estas intervenciones se llevan a cabo con la técnica Lasik, en la que el láser se aplica en el interior de la córena. Para ello, primero se relaiza un flap (lámina) de la superficie que permite acceder a las capas más internas de la córnea.

Una de las principales novedades de esta técnica es la introducción de otro láser, llamado de femtosegundo, para crear el flap. Ofrece un alto grado de regularidad en la superficie donde va a actuar el láser Excímer y permite realizar flaps seguros en córneas muy planas, muy curvas o delgadas, que de otro modo no podrían ser operadas con Lasik.

Descargar el pdf completo