Los 10 puntos básicos del glaucoma

Con motivo de la Semana Mundial del Glaucoma (celebrada durante el pasado mes de marzo), el IMO impulsó la campaña GANA TIEMPO, NO PIERDAS VISIÓN

Se trata, nada más y nada menos, que de la segunda causa de pérdida evitable de visión en el mundo. La Unidad de Diagnóstico Precoz del Glaucoma puso en marcha una labor de prevención, con tres pruebas básicas de screening de la enfermedad a los pacientes: prueba de agudeza visual, toma de la presión ocular y exploración del nervio óptico. Te animamos a que te sigas las directrices de esta iniciativa y realices revisiones periódicamente para prevenir este problema de visión.

No pierdas de vista estos 10 puntos:

  • El glaucoma es una enfermedad ocular que va dañando lentamente el nervio óptico (encargado de "transmitir" las imágenes al cerebro).
  • Es la segunda causa de ceguera evitable en el mundo.
  • La mitad de los pacientes con glaucoma no saben que lo tienen porque en la mayoría de los casos no produce síntomas. El enfermo no es consciente de que padece la enfermedad hasta que ha perdido la mayor parte del campo visual.
  • La presión ocular elevada es el único factor de riesgo conocido que se puede tratar. Existen tratamientos para reducir la presión ocular y detener el progreso de la enfermedad, pero la visión perdida no se recupera.
  • Muchos casos de glaucoma avanzado podrían evitarse mediante la detección temprana, realizando una exploración oftalmológica básica.
  • Los mayores de 40 años deben visitar al oftalmólogo cada dos años. En caso de hipertensión ocular o población de riesgo (antecedentes familiares directos, mayores de 60 años, alta miopía, traumatismos y raza negra o asiática), deberán someterse a controles anuales.
  • La enfermedad multiplica por cuatro el riesgo de caídas y supone un grave peligro para la conducción.
  • Afecta a un millón de personas en España y a unos 60 millones de personas en el mundo. Más de la mitad están ciegas por la enfermedad.
  • No tiene cura, pero sí hay tratamientos (cirugía, láser y colirios) para reducir la presión ocular y detener el progreso de la enfermedad.
  • La investigación genética permitirá mejorar su prevención. En un futuro a medio plazo detectará pacientes de riesgo hasta ahora no localizados.