Ens ha visitat el Dr. José Miguel Ried, director de la Fundación Oftalmológica Los Andes

Procedent de l’altra banda del “charco”, com ell en diu, el Dr. José Miguel Ried, ha visitat l’IMO, centre al qual l’uneixen estrets vincles professionals i d’amistat

Durante su visita, nos ha hablado de la Fundación que dirige, una iniciativa solidaria y pionera, que atiende a tantos pacientes privados, como personas sin recursos
Se trata de un modelo infrecuente que "debería trasladarse a los países en los que existe una mayor desigualdad económica", en opinión del oftalmólogo. Conozcamos de qué trata.

¿Qué es la Fundación Oftalmológica Los Andes que usted dirige?

Es una institución dedicada a dar atención oftalmológica a personas con pocos recursos económicos, poniendo a su disposición los mejores profesionales y las mejores instalaciones. Disponemos de una sede de 7.000m2, equipada con 7 quirófanos, donde operamos a 7.000 pacientes al año, la mitad de ellos, sin recursos.

¿Cómo se financia el proyecto?

Es una iniciativa privada que se financia con la actividad de los médicos (contamos con unos 40 oftalmólogos). En un primer momento, cuando fundamos la institución, tuvimos que pedir a otras organizaciones que nos avalasen, para poder llevar a cabo nuestra obra. Actualmente, nuestra fundación se autofinancia, ya que la parte privada financia a la parte de beneficencia; por cada paciente privado que operamos, tratamos, en igualdad de condiciones, a otro sin recursos.

¿Todos los médicos contribuyen?

Cada médico tiene el "compromiso" de dedicar al menos un día a la semana a estos pacientes sin recursos, tanto en consulta como en quirófano. De hecho, ahora tenemos bastante demanda de médicos que quieren integrarse en este sistema. En las escuelas de Medicina ya inculcan esta responsabilidad social, que canalizamos muy bien en nuestra institución.

¿Cómo eligen a los pacientes sin recursos?

Estamos en contacto con el Estado, que nos remite a pacientes sin recursos o con cuadros muy complicados. Desde la Fundación, verificamos si estos pacientes cumplen con los requisitos necesarios para operarse.

Es una iniciativa bastante excepcional...

Sí, creo que es un caso original, también en Chile. Pienso que este modelo debería trasladarse a los países en los que existe una mayor desigualdad económica.

¿Cómo es el acceso a la salud ocular en su país?

Aunque la economía chilena es muy estable y con unas bases muy firmes, lo cierto es que existen muchas desigualdades económicas entre la población. Sin embargo, por fortuna, la Sanidad en Chile ha mejorado de forma considerable, gracias a las políticas públicas impulsadas por los diferentes gobiernos. Existe una gran preocupación por mejorar el sistema sanitario.

En los últimos años, se han impulsado unos planes llamados "Auge", que garantizan el acceso a la salud en igualdad de condiciones y dentro de unos plazos establecidos previamente. Cada paciente es tratado según la urgencia de su caso. De este modo, alguien que debe operarse una catarata, esperará un máximo de seis meses, mientras que un paciente que ha de ser intervenido de un desprendimiento de la retina, esperará máximo una semana.

Además de estas mejoras de acceso a la Sanidad, también hay en marcha muchas políticas públicas para mejorar la calidad de la atención sanitaria, lo que puede explicar que Chile posea uno de los índices de mortalidad infantil más bajos.

¿Cuál es su relación con el IMO?

En los años 70, vine a Barcelona, donde ejercí como adjunto en el Servicio de Oftalmología del Hospital de la Vall d’Hebron. Allí conocí a dos jóvenes oftalmólogos que venían de Bilbao: Gonzalo y Borja Corcóstegui. Desde entonces, conservamos una relación profesional y una amistad muy sólidas. Aunque estemos al otro lado del "charco", gracias a las nuevas tecnologías, nos sentimos muy próximos.

Esto nos ha llevado a firmar un convenio con el IMO para intercambiar sesiones clínicas e información médica. A nosotros nos interesa especialmente toda la parte de formación de becados o residentes que puedan venir al IMO, un centro excepcional, con un gran nivel de desarrollo tecnológico y humano. Además ha dado un salto impresionante con su nueva sede, incorporando los últimos avances para garantizar la mejor atención al paciente.