Orbitopatía tiroidea
¿Qué es?
Es una enfermedad de origen inmunológico que afecta el funcionamiento de la glándula tiroides por un lado y a componentes orbitarios, en conjunto o aisladamente. Cursa con un aumento de volumen de los músculos extraoculares y grasa orbitaria provocando proptosis o exoftalmos (ojos saltones).
¿Por qué se producen?
La mayoría de los casos, la enfermedad viene asociada a un hipertiroidismo, aunque también puede ocurrir en pacientes con hipotiroidismo e incluso en personas sin enfermedad tiroidea.
Ocurre porque ciertas moléculas están presentes tanto en la glándula tiroides como en la órbita, y reaccionan contra la glándula y contra los tejidos orbitarios (tejido graso orbitario y los músculos extraoculares) inflamándolos.
¿Cómo se manifiestan?
Esta enfermedad tiene un comienzo mal definido con inflamación orbitaria, que se manifiesta por hinchazón palpebral, proptosis, retracción palpebral y en ocasiones estrabismo (desviación de los ojos), generalmente sin dolor asociado. La progresión y la gravedad de la enfermedad es muy variable, llegando en algunos casos a poner el riesgo la visión. Una vez inicia la enfermedad, el periodo de actividad inflamatoria puede durar entre pocos meses y hasta 2 años. Pasado este periodo, ya estabilizada la enfermedad, es muy poco probable que el proceso se reactive.
Algunos síntomas que se pueden asociar a la orbitopatía tiroidea son:
- Sensación de cuerpo extraño, irritación ocular y lagrimeo por exposición corneal.
- Visión doble por estrabismo.
- Disminución de la agudeza visual por compresión del nervio óptico.
La afectación ocular generalmente es bilateral, pero puede ser unilateral o ser muy asimétrica. Afecta principalmente a mujeres entre los 40 y 60 años y su progresión esta altamente relacionada con el tabaquismo.
La orbitopatía tiroidea puede aparecer incluso antes de haberse diagnosticado la enfermedad tiroidea.
¿Cómo se pueden prevenir?
La orbitopatía tiroidea no se puede prevenir. Una valoración oftalmológica al momento del diagnóstico del problema tiroideo o antes de recibir radioterapia tiroidea puede permitir un mejor diagnóstico y seguimiento de la enfermedad para detectar los problemas tempranamente y evitar complicaciones.
Ante presencia de uno o varios de los síntomas mencionados, aun en ausencia de enfermedad tiroidea conocida, se debe consultar al oftalmólogo para realizar un examen completo.
El factor de riesgo más conocido y que influye de manera importante en la evolución de la enfermedad, es el consumo de tabaco. Es por esto que es siempre indispensable suspender su consumo tras el diagnóstico de un problema tiroideo con o sin afectación ocular.
¿Cuál es su tratamiento?
El tratamiento de la orbitopatía tiroidea se hace según el estadio de la enfermedad y los problemas que se detecten.
En etapas iniciales, cuando ocurren todos los cambios inflamatorios, el tratamiento está dirigido a proteger la superficie ocular de la desecación por exposición. El tratamiento antiinflamatorio con corticoides se reserva para casos en que el cuadro inflamatorio pone en riesgo la visión.
En algunos pacientes, luego de pasado el periodo inflamatorio, los ojos vuelven a su condición normal y no requieren tratamiento quirúrgico. Pero en otros casos, en etapa crónica la inflamación se reemplaza por fibrosis de los músculos y de la grasa orbitaria, para lo cual se realiza tratamiento quirúrgico mediante descompresión orbitaria para corregir la proptosis. Posteriormente, si es el caso, se corrigen el estrabismo y la retracción palpebral.
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