Glaucoma
Glaucoma
Descripción

El glaucoma engloba un grupo de enfermedades que provocan un daño progresivo del nervio óptico, con una consiguiente disminución del campo visual, que puede llegar incluso a ser una pérdida completa de visión si el paciente no se trata. Actualmente, supone la segunda causa de ceguera en el mundo y afecta a alrededor de un millón de personas en España. Pese a las campañas de prevención, la mitad de los pacientes con glaucoma no saben que lo tienen, porque la mayoría de los glaucomas no produce síntomas.

Síntomas

Generalmente, no hay síntomas al comienzo de la enfermedad: no causa dolor y la visión se mantiene normal.
A medida que progresa, el paciente puede notar que su visión no es buena y que pierde lentamente su visión lateral (como si mirara través de un túnel).

Diagnóstico

El glaucoma se detecta a través de un examen completo de ojo que incluye:

  • Prueba de agudeza visual. Sirve para medir la vista a diferentes distancias.
  • Prueba del campo visual. Mide el campo de visión y ayuda al oftalmólogo a determinar si el paciente sufre pérdida en la visión lateral, típico del glaucoma.
  • Examen del fondo de ojo. Tras dilatar las pupilas con colirios, el oftalmólogo mira a través de una lente de aumento especial para examinar la retina y el nervio óptico y ve si hay señales de daño. Se pueden realizar fotografías del nervio óptico y otro tipo de imágenes (HRT, OCT, GDx) para valorar su estado.
  • Tonometría. Se realiza para medir la presión del ojo. El oftalmólogo dispensa unas gotas anestésicas en el ojo en el que coloca el aparato que sirve para tomar la presión.
  • Paquimetría. Mediante un instrumento de ondas ultrasónicas, se mide el grosor de la córnea, ya que este grosor incide en la presión del ojo. Para ello, también es necesario poner una gota de anestésico ocular.

 

Todas estas pruebas se realizan en la consulta, son indoloras y, si es necesario, se pueden realizar todas en un mismo día.