IMO Magazine
1 Mar 2011
El glaucoma, un proceso progresivo
Los controles periódicos son el único modo de pronosticar y frenar la severa pérdida de visión que causa.
Si cogemos una cartulina, la enrollamos formando un canuto y miramos a través de él, obtendremos una visión parecida a la que tiene un paciente con glaucoma. Si el agujero a través del que miramos es ancho, tendremos un campo visual mayor que si el orificio es muy pequeño. Esta es, en resumen, la evolución de la visión en el glaucoma, una enfermedad que afecta al nervio óptico (la parte del ojo que envía las imágenes al cerebro) y que va restando visión periférica, hasta el punto de provocar ceguera, si no se trata a tiempo.
La disminución de la visión suele ser, además de periférica, bilateral y progresiva, por lo que es difícil que el paciente sea consciente de sus carencias visuales hasta que ya son evidentes. Generalmente, esto ocurre cuando la enfermedad ya ha afectado al 80% del campo visual. Esta visión que se ha ido perdiendo poco a poco ya no se recupera, por lo que debemos afrontar el diagnóstico del glaucoma como una carrera en la que nos batimos contra la pérdida severa e irreversible de la visión.
Son muchos los que pierden esta carrera, ya que se estima que la mitad de los pacientes no saben que tienen la enfermedad. No han percibido síntomas, ni se han sometido a revisiones periódicas de la visión para prevenir esta u otras enfermedades oculares que avanzan en silencio. Para prevenir el glaucoma es fundamental realizar controles bienales a partir de los 40 años y anuales en caso de ser población de riesgo –es decir, tener antecedentes familiares directos de glaucoma–, tener más de 60 años, ser de raza negra o asiática, o sufrir alta miopía u otras patologías oculares importantes.
El diagnóstico y el tratamiento precoces permiten detener el proceso de la enfermedad y evitar mayores pérdidas visuales, aunque la visión perdida ya no puede recuperarse. El diagnóstico temprano de la enfermedad se realiza de forma rápida e indolora y empieza por el control de la presión intraocular, ya que es la única causa conocida y contra la que se puede luchar. En los pacientes con glaucoma, la presión del ojo suele estar en rangos superiores a los normales, debido a la acumulación de humor acuoso (líquido transparente que baña las estructuras oculares y mantiene sus propiedades ópticas), que no puede evacuarse correctamente como ocurre en un ojo sano.
El principal objetivo de los tratamientos actuales de la enfermedad es reducir la presión intraocular, mediante colirios, láser o cirugía convencional (trabeculectomía, esclerectomía profunda no perforante o implantación de válvulas).
Aunque la mayoría de los glaucomas tienen su origen en la presión, hay casos con rangos normales de presión intraocular, asociados a presión arterial baja, pérdida importante de sangre, enfermedad de Raynaud o migrañas. Estos casos pueden detectarse a través de otras pruebas que acompañan a la toma de la presión intraocular, como la de agudeza visual o la exploración del nervio óptico. Si en este primer control se observa riesgo de glaucoma, el oftalmólogo realiza nuevas pruebas.
Para concluir, solo recordar algunos datos, como que el glaucoma afecta a un millón de personas en España y a unos 60 millones de personas en el mundo, más de la mitad de las cuales están ciegas. Actualmente, es la segunda causa de ceguera prevenible en el mundo; y se calcula que un 80% de los casos de glaucoma podrían evitarse mediante la detección temprana. Las estadísticas se disparan también en cuanto al grado de siniestralidad de los pacientes de glaucoma. Se estima que la enfermedad multiplica por cuatro el riesgo de caídas y es una de las principales causas de fracturas de fémur en la vejez. Además, supone un grave peligro para la conducción, ya que los pacientes no advierten que tienen el campo visual reducido.
Semana mundial del glaucoma
Llamar la atención sobre la enfermedad
La Semana mundial del Glaucoma es una iniciativa conjunta de la Asociación Mundial de Glaucoma (WGA) y la Asociación Mundial de Pacientes de Glaucoma (WGPA) que pretende llamar la atención sobre esta enfermedad crónica que puede afectar muy gravemente a la visión.
Actos en todo el mundo
Del 6 al 12 de marzo,en todo el mundo se llevan a cabo diversas iniciativas de información y concienciación, ya que la mayoría de la población no conoce las consecuencias que puede ocasionar el glaucoma, ni es consciente de que con una detección precoz se podría reducir su impacto.
Conferencias en el Auditorio del IMO
El Imo organiza las conferencias ‘Objetivo: diagnosticar al 50% de los pacientes que tienen glaucoma y no lo saben’, dirigida a ópticos y comunidad médica (miércoles 3, 20.30h) y ‘Gana tiempo, no pierdas visión: las claves para entender el glaucoma’, para pacientes y público en general (miércoles 9, 19h).
Unidad de Diagnóstico Precoz
Del 8 al 11 de marzo, el IMO ofrecerá asimismo un servicio especial de ‘screening’ que incluirá una prueba de agudeza visual, una toma de la presión ocular y una exploración del nervio óptico. Solo con cita previa. Plazas limitadas (para más información: 93 253 15 00).
‘Las gafas del glaucoma’
La campaña del Imo también incluye unas gafas especiales que reproducen cómo es la visión de un paciente con glaucoma. Están disponibles en la sede del IMO (Josep Maria Lladó, 3. Barcelona) y en todas las ópticas catalanas, gracias a un acuerdo del IMO y el Col·legi Oficial d’Òptics i Optometristes de Catalunya.
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