IMO Instituto de Microcirugía Ocular

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Una luz al final del ojo

Las nuevas curas de la retina, el tejido que conecta con el cerebro en el fondo del globo ocular, alcanzan a revertir ceguera

El Periódico 05.07.11Ver a un hombre ciego desde los 18 años recuperar la vista a los 30 es una de las mayores satisfacciones en la carrera del cirujano oftalmológico Borja Corcóstegui. Cuando se le presentó este paciente, un directivo de la ONCE, Corcóstegui se dio cuenta de que la catarata y la hemorragia que le impedían la visión se podían revertir. Las técnicas para curar los ojos han dado pasos de gigante en las últimas décadas, firma el médico. El mayor avance es que podemos hacer felices a muchos más pacientes, comenta Stanley Chang, catedrático de Oftalmología de la Universidad de Columbia y considerado el padre de la cirugía retiniana.

Ambos médico coincidieron en Barcelona a principios de junio en el congreso internacional de Novedades Médicas y Quirúrgicas en Retina, organizado por Corcóstegui en el centro que dirige, el Instituto de Microcirugía Ocular (IMO). El encuentro reunió a 300 expertos internacionales, que asistieron a charlas y a ocho operaciones emitidas en directo por pantalla gigante, para compartir sus conocimientos sobre la retina.

En esta fina capa de tejido nervioso que recubre el interior del ojo se fijan las imágenes, que son enviadas al cerebro a través del nervio óptico. La retina es la causa de las cegueras más severas, destaca Corcóstegui. Por ejemplo, las enfermedades en la retina asociadas a la diabetes son la mayor causa de pérdida de visión en adultos de menos de 40 años en el mundo desarrollado. Tendemos a dar por descontado el hecho de ver, pero los problemas de visión pueden cambiar radicalmente nuestra capacidad de disfrutar de la vida, apunta Chang.

Algunas de estas enfermedades tienden a pasar de padres a hijos. Por ejemplo, la mitad de los casos de degeneración macular se explican con las mutaciones de dos genes en concreto. Sin embargo, el entorno y las costumbres también juegan un papel. Fumar genera alteraciones cardiovasculares que multiplican por 5 la degeneración, afirma Corcóstegui. Las personas que padecen un alto nivel de estrés tienen mayor incidencia de retinopatia serosa central, añade Chang.

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